Yo, más que un signo, ¿cuál es mi significado?

Yo, más que un signo, ¿cuál es mi significado?
Lo sublime

jueves, junio 02, 2005

Me pregunto si algún día, te veré...

A Roger
Deseos de emborracharme contigo. Quiero divertirme, como niños, como amigos.
Reirnos toda una tarde platicándonos todas las tristezas.
Que lo trivial sea lo más relevante, lo imprudente, lo fatal.
Ahogarnos en un vaso con agua teniendo al lado galletas de animalitos.
Y luego cantar, ya que siempre traes un ritmo escondido.
Quizá aquella canción del elefantito que vuela de flor en flor.
O bien, las odas a Ojeda y el Cobol.
Y al final, Santa Lucía, como himno de el día en que nos conocimos y del que han pasado ya muchos años en lo que hemos estado dispersos de ambos, pero sin el olvido acechando.
Donde tu frase de "te aviso", "te llamó pronto", significa una respuesta luego de un mes, imagino que para crear situaciones que puedas contarme los días que nos vemos.
Individuo, cómo eres divertido, cómo me gusta tu manera de hablar y lo despreocupado que caminas, tarareando.
Individuo, a menudo me recuerdas a alguien...
Jueves 2 de junio de 2005

Despertar

A RRB
Estás bien, estás viva, más viva que nunca.
Quizá ahora estés más loca, más gorda.
La sensatez te llenará las palabras y la cabeza.
Te llenarás de oportunidad.
Y como es tu costumbre, arrasarás con lo que esté a tu paso, cuidando de no lastimar a los que amas.
Estás aquí...
Como siempre, estás conmigo: mi mejor amiga.
Jueves 2 de junio de 2005

Techos blancos

A RRB
A la niña de los ojos que han mirado mi desdén y la boca con la que hemos reido tanto.
Hoy te escribo, pensando que mañana te enfrentas a ti misma a primera hora.
Pero no como todos los días.
Mañana es uno especial en el que hay que reflexionar y dejarse un tanto al azar de las consecuencias.
Nunca pensé compartir tan de cerca esto contigo. No quería verte con la misma preocupación, aunque con circunstancias diversas. Tanto hemos cambiado ahora, aunque seamos las mismas.
No sé que decirte, sólo me resta prevenir las sensaciones, la lluvia...
Sin embargo, con la mejor decisión, sé que los campos quedarán verdes y jugosos de frutos y lagos, luego de recorrer largos caminos.
Todo es metáfora aquí, pero sé que tú me entiendes, y quizá mañana me comprenderás mejor en todo sentido.
Pensé que viviríamos todo tipo de experiencias juntas.
Te he imaginado en mi vida en todos los tramos y recovecos para compartir esta maravillosa amistad.
Sólo en esta experiencia no. No era prudente. No, simplemente no.
Mañana que pase, entonces, miraré al cielo y le pediré ángeles que acudan a tu encuentro y levanten tu cabeza sobre sus manos, para que salga una luz brillante en tu despertar. En tu nuevo despertar en el que parece aumentar la visibilidad de todos los caminos y aún así, en esta apertura, se notarán confusos.
Luego de todos nuestros errores y nuestros triunfos juntas, finalmente compartiremos esta experiencia aunque por separado.
Y sé que la hemos vivido juntas.
Te quiero amiga mía, todo saldrá bien.
Miércoles 1 de junio de 2005

martes, mayo 31, 2005

Manuel Buendía

Pequeña es la plaza en la que se alza el monumento a Francisco Zarco y frente a él, grabadora, amplificador y micrófono se instalan para dar comienzo al Homenaje Luctuoso a 21 años del asesinato de Manuel Buendía.
La prensa llega por diferentes caminos y hace una rueda para escuchar las voces de los que convocan. Son sólo cuatro los integrantes de la fundación que lleva su nombre.
Omar Raúl Martínez, presidente de la organización, rememora la obra y legado del columnista mexicano, Buendía, muerto el 30 de mayo de 1984, con el fin de evitar que divulgara información sobre los vínculos de altos funcionarios de gobierno con el narcotráfico.
Son pocos los asistentes a la cita y es fácil distraerse hacia los ruidos de los numerosos niños de la calle sentados a los costados, habitando la ciudad. Algunos se acercan para mirar y se distinguen de entre la prensa.
“Cuando se atenta contra un periodista, también se están violentando los derechos de la sociedad a estar bien informada, de igual forma cuando se limita o ataca el ejercicio periodístico, se limitan y atacan las aspiraciones democráticas”, apunta el presidente de la fundación.
Las palabras zigzaguean entre aquellos que, ignoro, sepan leer los periódicos que diariamente se exhiben en los puestos y con los voceadores.
Entre ellos hay una niña, una madre, cambiando los pañales a su hijo, sobre la banca que se hospeda al lado de la Iglesia de San Juditas, muy cerca del metro Hidalgo.
Francisco Zarco, todo piedra, ha quedado atónito por el olor de agua verdosa que arrojan al lado contrario de donde están los niños. Sólo este hedor nos toca la piel a todos.
"Se debe realizar un periodismo crítico, responsable e independiente y de servicio al pueblo. La figura del periodista Manuel Buendía se ha erigido como un símbolo del ejercicio crítico de la libertad de expresión en México", indica uno de los organizadores.
Si supiera Señor Manuel, ¡cuánto hay que contar! Todo lo que yo no he visto aún. Su conmemoración no tuvo himnos, ni multitudes. Sólo gritos inertes, gente de la que hay que hablar, sin tratarse de política, ni de notas informativas. Bien halagado ha quedado usted, Señor Manuel, porque miré y sentí junto a mí a los habitantes de esta ciudad. Observé y me cayó el peso de la responsabilidad que este oficio implica. Del peligro de comunicarlo, de vivir con él. Que mejor homenaje que éste, la del sigilo de los harapos.
“Cada vez vienen menos, los convocamos a todos (la prensa), pero vienen menos” señala Clara Narváez, del Fondo Editorial de la fundación.
Atrás, miles de coches pasan y sus motores invaden el minuto de silencio que ha dado término al acto conmemorativo de su muerte, Señor Manuel Buendía.

Lunes 30 de mayo de 2005

miércoles, mayo 25, 2005

ESPACIOS BREVES

A Iván
Un beso tuyo
saborear un beso es lo que deseo ahora.
Sentir que se desprende de tu boca
tras tu aliento suave y tibio.
La forma en que se acerca tu rostro,
la manera en que cierras los ojos
y ese aire que respiras...
Todo se detiene, no hay sonido, no hay exhalación.
Mi temblor se aquieta
y mi cuerpo derrama dentro mío
una sensación de frío
que lentamente se transmuta en calor.
Y aún no llegas, sin roces.
Cada vez más cerca.
No tengo donde poner las manos, los ojos, los pies.
No sé si moverme,
abrazarte,
detenerte entre mis manos...
preguntándome siempre si te sientes,
si acaso me presientes.
De pronto estás,
tocar tus labios es algo exquisito.
Eres tan suave
tu boca siempre húmeda,
tu lengua acariciándome breve
que hace recorrer la sensación por toda mi piel.
Esos besos largos
que evocan ansiedad de ti
elevando colores
hacia el espacio vacío
en el que parecemos encontrarnos.
Principios del año 2005